El noble arte de la glosa

30 06 2012

He aquí algunas recomendaciones bibliográficas para adentrarse un poco más en el continente africano.

Chinua Achebe. Todo se desmorona. Chinua Achebe es uno de los grandes referentes de la literatura africana contemporánea. Sempiterno candidato al Premio Nobel. En este libro, el primero de una trilogía, narra la historia del crecimiento de un chico en una aldea nigeriana hasta hacerse un hombre. Una delicia a nivel antropológico. Por momentos, más que una novela, parece un tratado de costumbres.

Ryszard Kapuscinski. Ebano. La madre del cordero de todas las referencias bibliográficas africanas desde el punto de vista occidental. Aunque tal vez deberíamos habituarnos a hablar de Kapuscinski como un africano nacido en Polonia. Es el libro ideal para adentrarse en los entresijos del continente negro, pero también el libro ideal para llevarse a un viaje por África o para leer al regresar, para mitigar la nostalgia de todo lo vivido. Ebano es a un mismo tiempo un enorme compendio de la labor como reportero de Kapuscinski en África durante más de treinta años, una serie de ensayos periodísticos, una novela de aventuras, un libro de viajes… Combina admirablemente los grandes acontecimientos (revoluciones, guerras, golpes de estado) con los detalles más nimios de la vida cotidiana; los personajes históricos con la gente anónima. Y recorre un sinfín de países africanos. Imprescindible. Para los enamorados de Kapuscinski existen otros libros altamente recomendables sobre el continente como Un día más con vida, sobre la cruenta guerra de Angola, o El emperador, crónica de la vida cotidiana en la corte de Haile Selassie, emperador de Etiopía y profeta de los rastafaris. Kapuscinski reconstruye a partir de los testimonios de servidores y esclavos el funcionamiento de un reino feudal instalado en el noreste de África desde los años 30 hasta mediados de los 70. Tan divertido, espeluznante y absurdo como una representación de Ionesco.

Joseph Conrad. El corazón de las tinieblas. Nadie ha escrito como Conrad sobre el instante exacto que precede a la extinción. Hablamos siempre de oscuridad, de selvas, de cicatrices en el alma que van mucho más allá del paisaje. Novela corta ambientada en el centro de África bajo la brutal tiranía del rey belga Leopoldo II. El horror viaja con nosotros. Apocalypse now sólo entendió una parte de este libro.

Elias Canetti. Voces de Marrakech. Una pequeña joya de este tremendo autor. Se trata de una serie de cuentos o capítulos, que narran historias que le acontecen al propio Canetti en su viaje por los barrios de la ciudad marroquí. Sirve como guía literaria de la ciudad y como puro entretenimiento de ficción. De alguna forma, con este libro el autor anticipa un género híbrido a medio camino entre la crónica de viajes, el relato histórico y la fábula, que tan bien explotará más tarde otro grande de la literatura como Claudio Magris.

Evelyn Waugh. ¡Noticia bomba! William Boot, hacendado que escribe sobre repollos y huertos en el periódico “Daily Beast”, es enviado por error como corresponsal al frente de una guerra civil africana. Andanzas de un tipo a medio camino entre Mr. Bean y un personaje de Dickens. Novela de puro humor británico que finge una guerra en un país que puede ser Etiopía para ridiculizar a todo el mundo del periodismo.

Mia Couto. Mar me quer. El escritor mozambiqueño contemporáneo de mayor reconocimiento internacional. El primer contacto con sus libros suele ser deslumbrante, por lo maravilloso de las historias que cuenta, tan próximas en magia y fantasía a las del realismo mágico latinoamericano, y por su prosa única. Mia Couto adapta la lengua portuguesa a la realidad mozambiqueña, no sólo a través de expresiones y giros lingüísticos procedentes de otras lenguas autóctonas del país, sino a través de un procedimiento que él mismo denomina como falinventar, es decir, inventar palabras forzando el lenguaje para que se adapten a la realidad de lo que se cuenta. Este falinventar hace de Couto un escritor enormemente atractivo, aunque en las traducciones sus libros suelen perder fuerza. Aunque su novela más famosa es Terra Sonámbula, una preciosa fábula de ecos rulfianos ambientada en la guerra civil mozambiqueña, recomiendo Mar me quer, por ser una debilidad personal. Se trata de una novelita romántica, en la que un pobre y viejo diablo quiere ligar con una oronda muchacha frente al mar. Un tratado de la seducción.

John Carlin. El factor humanoEscuché decir a John Carlin que antes de escribir este libro no pretendía hacer una hagiografía de Mandela pero que, escribiéndolo, tampoco encontró nada malo que contar de él. Es la puesta en escena de una reconciliación que, sin saber muy bien cómo, supera al odio. Un partido de rugby une a todo un país bajo la mirada de uno de los líderes más inteligentes de la historia. Del mismo autor, muy recomendable también Heroica tierra cruel, un compendio de su trabajo como corresponsal en Sudáfrica durante los últimos años del apartheid.

José Eduardo Agualusa. As mulheres do meu pai. Excepcional road novel, que narra el viaje de una muchacha portuguesa en busca de la figura de su difunto padre, al que nunca llegó a conocer. Novela polifónica a la manera de Bolaño (aunque sin llegar a su nivel) que transcurre por Angola, Namibia, Sudáfrica y Mozambique. Creo que no está traducido al castellano.

Javier Reverte. Vagabundo en África. Libro de viajes que recorre Sudáfrica, Zimbabue, Tanzania, Ruanda y los dos Congos. Quienes vayan a Sudáfrica encontrarán aquí una fenomenal introducción a su historia: zulúes, bóers o Soweto. El libro concluye con la reconstrucción del itinerario de Conrad por el río Congo. Forma parte de una trilogía que incluye también El sueño de África y Los caminos perdidos de África.

Nigel Barley. El antropólogo inocente. Una risa de libro. La historia del propio Barley cuando realiza su primer trabajo de campo en el mundo de la antropología, cuando se desplaza a Camerún para estudiar al remoto y desconocido pueblo dowayo. Al pobre Barley le suceden todas las desgracias del mundo durante su estancia de algo más de un año, pero las encaja con el proverbial humor y la flema de los británicos.

LEONCIO MARTÍNEZ

MARCELINO POLAINO

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Hall of Fame: Chimamanda Ngozi Adichie

23 05 2012

Hoy anunciamos la inclusión en el Hall of Fame, como afrikieña del mes de abril, de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie, que ha obtenido el reconocimiento del 27,17% de los votantes.

Integrantes del Hall of Fame:

– Manute Bol (Sudán del Sur)

– Freddie “Saddam” Maake (Sudáfrica)

– Shunnoz Fiel dos Santos (Angola)

– Chimamanda Ngozi Adichie (Nigeria)

MPOLO MUCUNHA





El peligro de una sola historia

22 04 2012

Anoche, paseando en la madrugada con un viejo amigo, entre risas, obscenidades y banalidades varias, también nos dio por hablar de esta languideciente Afrikipedia mía. Fue bueno saber que existen discrepancias, matices, desacuerdos. Habituado a hablar al fondo de un abismo sin eco, condenado a escribir este soliloquio demente, me alegró saber que no estaba solo, que ésta no puede ser una historia de un solo hombre. Y hoy al levantarme, pensé en el brillante discurso de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie sobre el peligro de conformarnos con una sola historia. Hoy me apetece compartirlo con vosotros.

MPOLO MUCUNHA





Negras nubes de abril

6 04 2012

“En abril, las lluvias nocturnas suelen dejar, al retirarse,

nubes negras que tapan los primeros resplandores del sol.”

Jean Hatzfeld

Hoy hace dieciocho años fue abatido por misiles un avión que se aproximaba al aeropuerto de Kigali. En él viajaban los presidentes de Burundi, Cyprien Ntaryamira, y de Ruanda, Juvénal Habyarimana. Ambos murieron. Esa fue la señal para dar inicio a uno de los episodios de enajenación colectiva más sanguinarios de la humanidad. Durante 100 días la vida desapareció en Ruanda. Sólo quedaron machetes, cadáveres, fantasmas.

Recuerdo la estupefacción que me producía ver las imágenes de interminables hileras de africanos (sí, entonces no eran más que unos pobres negros africanos) caminando interminablemente en el fondo de la pantalla del televisor. Lo he hablado con otros amigos de mi generación y coinciden en que aquélla fue una imagen que marcó nuestra adolescencia (junto a las de Sarajevo y otras más lejanas como la muerte de Ceaucescu). De alguna manera que no comprendíamos entonces nos conmocionó, de la misma manera que ahora nos siguen conmocionando los hechos de aquel mes de abril de 1994, de la misma manera que el mundo no se conmovió en su momento. Ruanda oculta tras negras nubes de abril.

Nos explicaron que todo se debió a un enfrentamiento étnico entre hutus y tutsis. Y todavía hoy los estudiosos, expertos en política internacional, analistas, periodistas e historiadores discuten sobre los motivos, los culpables, los hechos. No nos contaron entonces (y aún algunos no quieren contarlo ahora) que detrás de ese enfrentamiento étnico, de esa violencia tribal tan arraigada entre los africanos según las visiones neoconradianas y demás miopías colonialistas, se escondía un profundo entramado de intereses políticos, económicos y nacionalistas, una historia colonial enlodazada y un vergonzoso y culpable silencio por parte de los dirigentes más eminentes de la época en nuestro mundo occidental.

Hoy no me interesa todo eso. No quiero saber nada de las infamias y de los asesinatos. No me importa si llueve en Barcelona. Hoy sólo espero que el sol salga por Ruanda.

MPOLO MUCUNHA

P.S. Para conocer más sobre el genocidio de Ruanda, aquí van algunas recomendaciones bibliográficas y cinematográficas:

– Jean Hatzfeld, “Una temporada de machetes”. Este trabajo periodístico recoge los espeluznantes testimonios de un grupo de presos condenados por participar activamente en las matanzas. Es el segundo libro de una trilogía sobre el genocidio. En el primero, “La vida al desnudo. Relatos de los pantanos de Ruanda”, recoge los testimonios de los supervivientes. El libro que cierra la trilogía, “La estrategia de los antílopes”, narra el reencuentro de supervivientes y asesinos una década después del genocidio.

– Roméo Dallaire, “Shake Hands with the Devil: The Failure of Humanity in Rwanda”. Las memorias del Comandante de las Fuerzas de la Misión de la ONU en Ruanda (UNAMIR). Una voz autorizada para describir la agonía de aquellos días y las intrigas políticas que torpedearon cualquier tipo de iniciativa para frenar el genocidio.

– Alfonso Armada, “Cuadernos africanos”. En varios capítulos de este libro aparecen los artículos de este ex-corresponsal de El País, que llegó a Kigali el 10 de abril de 1994 y fue testigo directo de los primeros compases del genocidio. Hay en el libro relatos muy crudos de las matanzas, así como muchas reflexiones íntimas de su diario de aquellos días. Además, incluye artículos de sucesivas visitas posteriores que fue realizando al país.

– Philip Gourevitch, “Queremos informarle de que mañana seremos asesinados junto con nuestras familias”. El libro que quizá ofrezca una visión más completa del genocidio, ya que recoge testimonios de testigos y supervivientes con una profunda aproximación histórica.

– Ryszard Kapúscinski, “Ébano”. Este libro tan nombrado en este blog incluye un capítulo titulado “Conferencia sobre Ruanda”, donde el escritor polaco disecciona los orígenes y los turbios acontecimientos históricos que dieron lugar a los sucesos de 1994. Imprescindible para adquirir mayor contexto.

– John Carlin, “Heroica tierra cruel”. Esta obra, dedicada casi en su totalidad a Sudáfrica, contiene una serie de artículos que escribió Carlin sobre Ruanda, además de una entrevista a Paul Kagame realizada en 2001. Sobrecogedores algunos pasajes de la “Trilogía de Nyamata”.

– Sebastiao Salgado, “África”. Impresionante libro de fotografías en blanco y negro que contiene una buena parte dedicadas a Ruanda. Algunas, como la que ilustra esta entrada, son de paisajes y otras durísimas escenas de muerte. El fotógrafo brasileño también incluye imágenes de los campos de refugiados en la República Democrática del Congo.

“Hotel Rwanda”. La película más conocida sobre el tema, con un reparto de excepción (Don Cheadle, Joaquin Phoenix, Nick Nolte…) y que narra la historia de supervivencia real de Paul Rusesabagina, asistente de dirección del Hotel des Mille Collines en Kigali. Rusesabagina acogió a más de un millar de tutsis y hutus no radicales en el hotel para salvarlos de una muerte segura a manos de las milicias interahamwe. El film no deja en muchos momentos de ser un thriller con Ruanda como telón de fondo. Eso sí, es emotivo, tenso y crudo y muestra el genocidio sin necesidad de escenas de violencia explícitas.

“Disparando a perros”. Unos meses después de estrenarse Hotel Rwanda vio la luz esta producción inglesa que cuenta con un guión prácticamente idéntico al de la anterior película: una historia de salvación también real, en este caso protagonizada por el misionero croata Vjeko Curic (encarnado en la película por John Hurt). El principal atractivo del film es haber sido rodado en los mismos escenarios en que acontecieron los hechos. Pero si antes se ha visto Hotel Rwanda, uno no deja de tener la sensación de que está frente a un sucedáneo, una repetición de la misma historia.

“Fantasmas de Rwanda”. Este exhaustivo documental estadounidense muestra el genocidio e indaga en las causas y, sobre todo, en la implicación del mundo occidental a través de supervivientes, testigos y dirigentes internacionales (Boutros-Ghali, Kofi Annan, Madelaine Albraight, Roméo Dallaire…). Pongo un enlace de la primera parte con subtítulos en portugués. Las siguientes partes las podéis enlazar a continuación. Ojo, que contiene escenas muy duras.