La canción alegre más triste de África

26 11 2012

La llamaban la Madonna de los Townships, pero en Soweto no había oídos para las rubias cuando cantaba Brenda Fassie. Probablemente Fassie tenía razón al afirmar que no entendía la comparación, más allá de parecerse en vestir de forma provocadora. Porque la vida de Fassie no tuvo nada que ver con la de la idolatrada reina del pop estadounidense. Porque, de hecho, aunque desde el norte se ha querido catalogar de manera ridícula su estilo musical como el de pop africano (sic), lo cierto es que Fassie fue la abanderada de estilos musicales como el kwaito y la mapanzula y cultivó varios otros géneros, además de cantar en inglés, zulú, xhosa y sotho.

Con dos años quedó huérfana de padre y a los cinco ya cantaba por las calles, acompañando a su madre pianista. En los años 80 se trasladó al Soweto y, apenas adolescente, se convirtió en un icono de la lucha antiapartheid, por sus canciones reivindicativas, que mostraban la triste realidad en la que vivían los negros, en especial las mujeres, cuyos dramas cotidianos no tenían fin. Y sin embargo los ritmos eran alegres y desenfadados. Quizá la canción que mejor encarna esto sea también la más famosa, “Too late for mama”:

En los años 90 los sudafricanos la apodaron la Reina del Kwaito (literalmente, la Reina de los tíos calientes). Vendía más discos que nadie y se había casado con el productor Sello ‘Chicco’ Twala, calificado como el Quincy Jones sudafricano, pero prefirió el camino de la perdición. Su adicción a la cocaína y una generosidad mal entendida con familiares, amigos, conocidos y conocidos de conocidos la llevó a la bancarrota y a ser una asidua de los centros de rehabilitación, donde llegó a ingresar más de treinta veces a lo largo de los 39 años que viviría.

En 1995 encontraron a Fassie en una habitación de hotel junto a su amante lésbica Poppie Sihlahla. Ambas yacían sobre el lecho, Sihlahla muerta de sobredosis y Fassie al borde del abismo. Aún tuvo tiempo Fassie de superar el golpe, rehabilitarse con ayuda de su hijo, el futuro cantante de hip-hop Bongani Fassie (participó en la banda sonora de la película Tsotsi), y acompañar a Mandela y al pueblo africano en el largo camino hacia la libertad.

Pero una vez más volvió a caer y a caer y a caer. Una mañana de abril de 2004 la cocaína se llevó a la mujer que nunca pudo ser Madonna.

MPOLO MUCUNHA





Banda sonora para celemineos afrikieños (II)

4 11 2012

Porque en Johannesburg existe música más allá de Eddy Grant.

Tema: Mdlwembe

Grupo: Zola

País: Sudáfrica